42, libro 3, exp.
21 El 29 de marzo Joaquina busco amante talca estaba alegando que no encontraba casa apropiada para cambiarse, por lo cual pedía 25 días más, frente al plazo que se le había impuesto.
De hecho, fuera de Paula Almeida y Lucía Flores que también llegaron a administrar burdeles de 3a clase durante esta etapa, Adelaida fue la única matrona con un burdel de dicha categoría que llegó a recibir a prostitutas de otros estados.S/no., 3 de septiembre de 1894.68 En éste, dio cabida a menos pupilas que Elena, pero también provenientes de diferentes estados y países.Pero unos días después, el 8 de julio, Joaquina pidió otro amparo porque el ayuntamiento le había cerrado su burdel como resultado del incumplimiento de la disposición 3a del reglamento que estipulaba que las matronas debían pagar sus impuestos los tres primeros días del mes.Apropiación y competencia por el espacio urbano Como ha señalado Francie Chassen, durante el porfiriato la capital oaxaqueña, como muchas otras ciudades, experimentó diversos cambios, resultado de las políticas contactos hombres gordos de modernización liberales y de la integración del país a la economía global.Así, cuando Joaquina presentó su queja ante la autoridad judicial, estaba pensando en estos elementos y, como "empresaria" de su propio negocio, defendiendo sus intereses.
Archivo Histórico Municipal de la ciudad de Oaxaca Links Bibliografía Atondo, Ana María, El amor venal y la condición femenina en el México colonial, México, Instituto Nacional de Antropología e Historia, 1992.
62 Es por esta razón que no se tiene un registro que dé cuenta de sus datos generales.
75 La primera con un burdel ubicado en la casa 18 de la 3a calle de Allende, y la segunda, con el propio ubicado en el número 18, pero de la 4a de Crespo.
(2003 breve historia de la prostitución en México.De este modo, Joaquina volvió a ganar y permaneció en la casa 69 de la 11a de Hidalgo, por lo menos, mientras se realizaban las averiguaciones pertinentes.A través del análisis de algunos de estos procesos, Ana María Atondo encontró que los "lenones" y las "alcahuetas" prestaban sus casas para dicho propósito de manera privada.Su éxito fue, sin embargo, efímero, duró apenas unos cuatro años, hasta 1896, que fue cuando Joaquina lo cerró y se marchó de la ciudad, probablemente hacia México o Puebla, luego de la intensa negociación que mantuvo con las autoridades municipales.21 Al respecto señalaría: ".47, libro 8, 23 de agosto de 1895.15, 29 y 30, 1903; libro 3, exp.67, libro 7, 16 de enero, 5 de marzo, 13 de junio y 19 de diciembre de 1903;.



Pero, por otro lado, dan cuenta de intenciones y objetivos particulares, así como de la forma en la que estas mujeres muchas veces a través de otra persona se apropiaron y utilizaron los discursos "oficiales dependiendo del interés o problema por resolver.
Según algunos registros Joaquina sólo fungía como "encargada".

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